En 2006, un equipo de la Estación Biológica de Doñana marcó uno a uno los 75 perales silvestres que fueron capaces de encontrar en una parcela de Matasgordas, en el corazón del espacio natural más protegido del país. En 2025, quedaban 18; y lo que es peor solo uno de ellos era nuevo.
Durante años nos hemos preguntado qué pasaba con el piruétano, qué estábamos haciendo mal, por qué se dirigía poco a poco a su desaparición en el parque. Y ahora lo acabamos de descubrir: lo hemos protegido tanto que lo estamos empujando al borde del precipicio.

