En Steam, los primeros puestos del ranking suelen estar ocupados por shooters, mundos abiertos o grandes RPG, pero ahora mismo uno de los juegos más populares en la plataforma va de algo muy distinto: diseñar y coser vestidos victorianos. Se llama Dressmaker y no es una rareza, sino el último ejemplo del auge de los cozy games, que sustituyen la competición por experiencias más relajadas y creativas.
Dressmaker. Salió el pasado 21 de septiembre y su título deja bien claro de qué va: hay que hacer vestidos. En Dressmaker eres modista y recibes los encargos de tus clientas. En base a sus peticiones debes elegir las telas, cortar las piezas a partir de los patrones, añadir lazos, volantes y todo tipo de adornos. El proceso de confección tiene cierta dificultad, no es pulsar botones y ya. Por ejemplo, hay que pensar bien cómo colocar el patrón y decidir si se corta la tela al hilo o al bies. Un pequeño error en el proceso puede afectar al resultado final del vestido.

