Algo pasaba cuando la web de Adif mostraba un tierno gatito negro y ya lo sabemos: Adif y Renfe han sufrido un ciberataque en el que se han filtrado 500 GB de información privada de sus clientes, como ha adelantado El Mundo. El incidente ha llevado a las dos grandes empresas públicas del sistema ferroviario español a activar sus protocolos de emergencia y a notificar el ataque a las autoridades competentes.
Aunque el servicio de los trenes no se ha visto afectado, el ataque pone sobre la mesa la seguridad de las infraestructuras críticas justo cuando la industria tecnológica llevaba semanas advirtiendo de una nueva ola de ciberataques con IA. Y es que, más allá de su gravedad, el hackeo tiene una novedad nunca vista en un ataque contra la administración del Estado: se ha utilizado inteligencia artificial para ejecutarlo.

