El pasado mes de junio, cuatro estudiantes subieron hasta un glaciar de los Alpes suizos con una idea tan sencilla como extraña: cubrir parte del hielo con lana de oveja y dejar que pasara el verano. En septiembre, las mediciones apuntaban a que aquella manta natural había funcionado prácticamente tan bien como las cubiertas sintéticas utilizadas desde hace años, capaces de reducir el deshielo localizado entre un 50% y un 70%.
200 metros cuadrados de lana. El experimento nació en la Universidad de Lausana y la Summit Foundation, donde los estudiantes de máster Maxime Galley, Elliot Gaffiot, José Bastidas y Léonard Duloube empezaron a desarrollar en 2025 el proyecto Keep It Wool.

