Cuando se habla del dinero que está generando la IA, habitualmente surgen los mismos nombres: Nvidia, OpenAI, Anthropic y sus nuevos fundadores milmillonarios. Sin embargo, al hablar de los enormes beneficios de la IA nadie piensa en un cajón de cocina. Ahí está la clave.
Kaohsiung es una ciudad portuaria del sur de Taiwán. Allí, se fundó una empresa que fabricaba tiradores para las puertas de los muebles. Para sorpresa de todos, su octogenario fundador, Lin Tsung-chi, se ha convertido en el hombre más rico de Taiwán y en uno de los más ricos del planeta.

