Cada mañana suelo pensar siempre en el desperdicio que significa tirar directamente los posos de café a la basura. Siempre me pregunto si se pueden utilizar de alguna forma. Afortunadamente, personas mucho más inteligentes que yo le han dado una vuelta al asunto y sí, hay una manera de aprovecharlos bastante curiosa. Y es que ingenieros de la Universidad RMIT de Melbourne han descubierto que convertir los posos de café usados en un material similar al carbón vegetal y mezclarlo en el hormigón no solo elimina los residuos. También hace que el hormigón sea más resistente.
Se puede aprovechar más el café. Los posos de café se acumulan en vertederos de todo el mundo, donde se pudren y liberan metano y dióxido de carbono. Por otro lado, la arena que se necesita en construcción no es la que podemos encontrar en una playa, pues es arena angular de río y de cantera y, según la RMIT, se utiliza alrededor de 50.000 millones de toneladas al año en todo el mundo para la construcción, gran parte de ella dragada de los cauces de los ríos de forma que daña los ecosistemas.

