El sector del alcohol no pasa por su mejor momento en Europa, con un caída de consumo que ya le está costando una factura milmillonaria y el complicado reto por delante de captar a una nueva generación que parece menos interesada en las botellas que sus predecesores. Ese panorama sin embargo no es igual de funesto en todas las ramas de la industria. Ni en todos los países. El último balance anual de la patronal Brewers of Europe revela de hecho que en el Viejo Continente hay una nación en la que la industria aguanta razonablemente bien: España.
Y en gran parte se lo debe a la cerveza ‘sin’.

