ChatGPT nació ante nuestros ojos como una caja de texto capaz de devolver respuestas, resumir documentos o ayudarnos a buscar ideas. En muy poco tiempo, sin embargo, esa descripción empezó a quedarse corta. Lo que usamos como chatbot también puede funcionar como puerta de entrada a información, consultas y búsquedas en la web, justo el tipo de terreno que Europa lleva años intentando ordenar. Ahora Bruselas ha puesto nombre regulatorio a esa mezcla: no lo mira solo como una herramienta de IA, sino como un servicio que encaja en una categoría mucho más vigilada.
Qué ha decidido Bruselas. La Comisión Europea ha designado a ChatGPT como motor de búsqueda online muy grande, o VLOSE por sus siglas en inglés, bajo la Ley de Servicios Digitales, la DSA. La decisión forma parte de un paquete más amplio que también incluye a Reddit y Roblox, aunque en otra categoría: ambos aparecen como plataformas online muy grandes, o VLOP. En el caso de ChatGPT, el punto relevante es otro: Bruselas no lo presenta solo como un chatbot de IA generativa, sino como un servicio con capacidad de operar también en el terreno de la búsqueda online.

