Arabia Saudí ha sido el centro de atención gracias a los distópicos proyectos arquitectónicos que el país ha puesto en marcha con el objetivo de diversificar su economía y convertirse en un destino turístico de lujo.
Sin embargo, tras una racha de fluctuaciones económicas que ha reducido los rendimientos del fondo de financiación saudí y las turbulencias provocadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz, todo el proyecto se tambalea. El motivo: el bajo precio del petróleo y unas estimaciones de que se mantenga así durante un tiempo.

